En el pesado silencio de la niebla, es donde aparece la imagen. La rotunda certeza. Caminar por calles donde empieza a oler a calefacción obliga a determinados hábitos.
Rescatar la bufanda.
Volver a notar los elementos, el agua, la madera de los árboles que se despellejan.
Sentir el peso de un abrigo.
Fumar mezclas con latakia.
Para mí es imposible de disociar: el Otoño es Latakia. Humo. Chimenea, si la hubiera. Es bajar Septiembre las alas, y Berlín se inunda de olor de calefacción de carbón. Lo pienso desde el tren y me bajo en Charlottenburg para entrar en el estanco Kiwus para dejarme sorprender. Un Wellauer´s English Blend de 100gr es lo que aterriza en mi abrigo. Desde hace aproximadamente un lustro es la empresa berlinesa de Planta la encargada de fabricarlo; hablan los expertos de las listas de correo alemanas de cambios sustanciales en su sabor, lo cual es algo que no puedo contrastar. Hablaban de una mezcla ligera y grave a la vez, con muchos matices y que en ningún momento aplasta.
Comprobemos.
La lata nos regala el olor al abrirla: un aroma a latakia fina, delicada y sutil predomina sobre los demás componentes. Resulta a la nariz una mezcla inglesa poco convencional: se advierte un espíritu ligeramente picante, montañarrusesco.
Visualmente, la mezcla se nos presenta como una mezcla con un corte difícil de etiquetar: demasiado gordo para ser un loose cut, demasiado fino para ser un cross cut. El tabaco está desmenuzado en pequeños cuadrados de grosor irregular, en el que se advierte
claramente al desplegarlos que han sido prensados y cortados luego como con una cuadrícula. Un formato que obliga a que parte de la carga se desmenuce, recomendablemente en el fondo y en la parte superior de la carga para hacer viable el reencendido sin hacer necesaria la tala de varios árboles. Su tacto en el proceso de carga es húmedo, untuoso, con un punto casi aceitoso, producto de la maceración; una textura que resulta completamente desconocida, y por tanto fascinante.
El encendido no presenta problemas si se desmenuza adecuadamente el tabaco prendible, y el posterior corte "square cut" -aunque tampoco resulta propiamente así- nos ayuda a que la fumada tenga la consistencia y perseverancia de un flake, y la frescura de una mezcla convencional loose cut.
Lo más importante, como en cualquier tabaco, es el sabor. Desde el prendido se advierten dos direcciones de sabor claramente identificables: la nota ahumada de la latakia y el toque picante de la unión entre perique y orientales, que catapultan la mezcla más allá del universo convencional de las mezclas inglesas de sota-caballo-rey; se paladea en cada pitada un tono dinámico, abierto e inesperado
que combina curiosamente bien con el clasicismo de la latakia. Requiere un comienzo lento de fumada, para que la humedad no domine la cazoleta; una vez establecida la brasa a velocidad de crucero, nos garantiza un apacible viaje por el otoño. Quema de manera un tanto irregular, y se comporta bien tanto en interior como en exterior, siendo curiosamente recomendable fumarlo en un bosque, si tenéis cerca
alguno: la personalidad de los orientales rima con el carbón de la latakia, las hojas de los robles y la resina de los árboles.
En definitiva, Wellauer´s English Blend es un tabaco que oscila entre las categorías de bueno y muy bueno, y que resulta un poema a la madera, el humo, el aroma sutil del Otoño.