A veces un tabaco que pruebas por primera vez tiene un sabor irrepetible.
Puede que ese día tu cuerpo estuviera predispuesto para la gloria nicotínica. O puede que el horóscopo estuviera de cara, y tú sin saberlo. O quizá viste un atardecer redondo y tu cuerpo, como ente físico, obró en consecuencia y generó en tus papilas gustativas la predisposición absoluta hacia algo enorme.
O simplemente, puede que hayas encontrado un grandísimo tabaco.
Sam's Flake: labor de la casa británica Samuel Gawith. Ninguna de sus labores necesita más presentación. Todo lo que viene del Lakeland inglés es sinónimo de calidad en cualquiera de las direcciones de sabor que profesamos los fumadores de pipa. Y a la hora de hacer pedidos a la maravillosa Synjeco, Javé me despertó el apetito hablando de un tabaco con base FVF y condimentado con Orientales: el Sam's Flake.
Virginia y orientales, sólo eso.
Pero, si los orientales son los condimentos de las mezclas latakiadas, me dije. ¿Cómo sabrán contrapesados con un virginia maduro?
El movimiento se demuestra andando.
Tocar el flake es saber que la fumada empezará exigiéndonos. Las Copas de Europa no se ganan en Agosto. Hay que llegar a Mayo sobrado después de un largo camino, y cuando estamos dispuestos a dar lo mejor de nosotros mismos. Manejar, encender y paladear las láminas cortadas con hacha de Samuel Gawith lo requiere. Atención, exigencia absolutas. El grosor y el olor a auténtico tabaco es lo primero que nos saluda. La carga no es fácil, pero no es el flake más complicado de cargar con el que me he topado.
Encender.
Y notar que debería ser un día marcado en rojo en los calendarios.
El sabor es indescriptiblemente agradable. Dulce sin ser dulce. Ligeramente amargo sin llegar a ser tan tanino como el Best Brown Flake. Cremoso y suave. Trato de pensar en el sabor. ¿Cómo trasladarlo a palabras, a sabores? Quizá un regusto a nuez sería algo, pero sólo una etiqueta temporal. Terroso, floral -no a rosa, no temáis-, incluso "atomatado": son descripciones que he encontrado en otras catas norteamericanas. Y no, no se ajustan. Llevo unas 7 u 8 pipas fumadas y todavía no sé cómo describirlo.
Y ojalá no descubra nunca el lugar en el que emplazarlo, porque dejará de sorprenderme. Sam's Flake es una experiencia diferente para quien se truje latakiados salvajes y para quien consuma Alsbo's. Y tiene la capacidad de enamorar a ambos bandos: y eso sólo los consiguen los tabacos que marcan época. Su sabor y la calidad de los tabacos empleados le ha hecho ponerse, de una bofetada, en mi Top 3.
Un tabaco que no sé definir, pero que define a quien lo fuma.
6 estrellas de 5.