| Tasts / Catas | ![]() |
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| Holland House Aromatic | |
| por Jade "Aincioa" |
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| Marca:Holland House Aromatic Fabricante: Orlik, Dinamarca Tipo: Mezcla aromática (Mellow Golden Cavendish) Corte: Ready Rubbed Componentes: Virginias, burley, kentucky y orientales Presentación: Bolsa de 50gr Fortaleza: Suave |
Descripción del fabricante: “The leaf blend consists of bright Virginia tobaccos, dark Burley, dark-fired Kentucky, and sun-cured Orientals. The leaves are pressed into cakes, and after aging cut at a width of 1.4 mm and rubbed up. Aroma: Note of dark chocolate and liquorice. ”
Esta compleja mezcla está formada por virginias, burley y kentucky curado al fuego sazonada con orientales curados al sol.
Bueno, mis impresiones:
Al tacto noto la mezcla cremosa, aun ya nos encaminamos hacia el final de la primavera, y estando en el pouch sin más durante el mes que me ha durado, no noto que la mezcla se seque. La carga la realizo con el método del “corcho de cava” precisamente por su untuosidad, que permite coger una pequeña bola e introducirla en la cazoleta sin que se desmorone. Encender, enciende bien y el tabaco fumándolo en interiores dura su tiempo. El humo es aromático, agradable para el entorno pero no empalagoso: es un tabaco social. Los primeros momentos siento la sensación de estar fumando Capstan aunque poco a poco ganan preeminencia otro tipo de sabores menos dulces, más achocolatados y afrutados, con un punto de licor que estalla llenando de color toda mi boca. La fumada transcurre sin sobresaltos, sin cambios aparentes, pero no se hace aburrida ya que poco a poco van deslizándose una multitud de matices cada uno con su carácter y su personalidad propia pasando de uno a otro y entremezclándose en una perfecta sinfonía de sensaciones. Las flores de humo son grisáceas y ocres, y si miramos en el interior del tiesto vemos una ceniza blanca con ribetes grises que se despega de la cazoleta y forma un mullido cojín encima de la brasa. Es una de las pocas mezclas en las que he notado que al aire libre se queman solas. Un poco de brisa y la pipa sea cual fuere no hay quien la toque por la temperatura que alcanza. Como anécdota decir que en una batalla al mus que sostuve contra dos barbudos, la cual se dilató bastante, estuve cargando y disparando todo el rato, sin reencender ni una vez, sin apenas notar cansancio. Eso sí, al día siguiente mi paladar no era el mismo, estaba ciertamente agobiado por la batalla: tenía agujetas que se pasaron en un par de días como si de un mal sueño se tratase. Para acabar: No pica, no borbotea, no cansa, no quema… pero no es un tabaco por el que una chica pueda perder la cabeza. Lo recordaré con agrado, pero sobre todo porque me lo regaló el amigo Joao Viera, portugués de pro. Jade. |