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Royalty
de Davidoff

por Carles Royo Porta    "Carsipe"
   
Marca: Royalty
Fabricante: Davidoff
Tipo: Mezcla inglesa
Corte: Ribon medio-fino
Componentes: Virginia curado, Orientales y Latakia
Presentación: Lata de 50gr
Fortaleza: Suave-Media

La marca lo publicita así: “ A classic English blend of exceptional spicyness. Produced in the traditional method from cured Virginia and Oriental tobaccos with a haracteristic aromatic pinch of Latakia spice tobacco. Character: medium-bodied English mixture
Que más o menos en la lengua de Delibes se leería así: “Una clásica mezcla inglesa de especias excepcionales. Producida con el tradicional método de virginias curados con tabacos orientales con el característico aroma de un pellizco de latakia”

Quizás me dispongo a hacer una herejía, no se. Quiero hacer la cata en dos pipas al mismo tiempo, bueno una inmediatemente después de la otra. Una espuma de mar (IMP) y una de brezo (Mauro Armellini “Cometa”).

La espuma de mar porqué dicen los entendidos que los tabacos hay que probarlos en ellas, la Armellini porqué es la pipa que tengo dedicada casi en exclusividad al Sam's Flake de Samuel Gawith ya que es la pipa donde ese tabaco se me presenta más pleno y sabroso. Entiendo que esa pipa da muy buenos resultados con las mezclas con orientales.

Hace un par de horas que he cenado, llevo más de media hora bebiendo agua fria para limpiar la boca y mis papilas gustativas. Visto camisa a cuadros y pantalón tejano con… bueno, eso no creo que influya mucho… :o)

Llevo una lata fumada en las dos últimas semanas. Hacía tiempo que no lo compraba.
Me dispongo a abrir una lata nueva, 20 céntimos por la ranura y shiffffffffff. Abro la magdalena, saco el cartón y meto mi nariz dentro…
Huele a latakia! Cosa curiosa ya que el recuerdo que tengo de las veces que lo he fumado es que la latakia no es aplastante, pero ahora que estoy concentrado en el olor si, huele básicamente a latakia. Me concentro en oler… tiene que oler a algo más… a higos, a frutos secos, a pasas… Nada. Me sale humo por las orejas de tanto exprimir mi cerebro en interpretar olores pero no huele a pasas ni a esas sutilezas que notan los que hacen buenas catas. Decididamente mi nariz no es muy fina, mi futuro como sabueso se esfuma en mi mente. Huele a algo sutilmente dulce, pueden ser los virginias, quizás los orientales… la latakia, pese a dominar el olor me huele muy bien, muy dulce, no tiene ese olor tan profundo tan aplastante e incluso desagradable que noto en otras mezclas. No es caca de camello, es incienso, es madera perfumada y quemada… es un olor muy agradable, sutilmente dulce.
La humedad perfecta, en su punto justo.
Como un perro de Paulov cualquiera empiezo a salivar y relamerme con ansias de encenderlo.

El aspecto es agradable. Presenta un corte en “ribon” medio tirando a fino. Tonos muy claros contrastan con el casi negro de la latakia. He hecho una foto con macro. Una imagen mejor que mil palabras, que cada uno decida la gama de colores que ve.

Me distraigo un rato para dejar reposar mi nariz, agotada por el esfuerzo olfativo.
Vamos a por la carga. Pipa de espuma de mar. Lo froto un poco con las palmas de las manos, una sola pasada. Bien, sin problemas de carga. Como tiene la hebra medio fina hay que apretarlo un poco. La segunda cerilla obligada, se levanta mucho, atacado y reencendido.

Cierro los ojos y me concentro en pasar el humo de la boca a la nariz. Noto la latakia, suave, no aplastante, dulce… me produce la típica sensación que siempre me da, como si me “barnizara” el paladar… me lo impregna de un sutil sabor ligeramente y suavemente picante que lo recubre todo en un instante. Es una muy buena latakia siria, la chipriota la noto siempre muy acre, muy fuerte, en cambio esta es suave, sutil, ligeramente dulce…
Tras varias ‘pitadas' va haciéndose muy presente el oriental, dulce, alegre, elegante… señorial, tranquilo, sabroso muy sabroso. El virginia seguro que está, lo pone en la tapa… pero no lo se identificar ya que todo empieza a mezclarse muy pronto. Ya no identifico tanto la latakia de las caladas del encendido, ya se ha juntado todo, es un sabor pleno, armónico, nuevo, total. Placentero, suave y notablemente agradable. El milagro de la alquimia ha hecho que unos tabacos tan diferenciados en el aspecto ocular y tan predominante uno en el olfativo se hayan fundido en un todo brillante, alegre, sutilmente dulce, suave y sabroso.

He llegado justo a media cazoleta, no ha perdido nada, al contrario, ha ido ganando en alegría, en equilibrio. Apago la espuma.

Me aclaro la boca con agua. También la nariz, aspiro agua por cada fosa y la expulso –suelo hacerlo a menudo ya que tiene tendencia a taponarse– la quiero preparada para la nueva cata. Espero un rato, 15 minutos.

Vamos a por la Armellini. Cargo de la misma manera. Cerilla, atacador y cerilla. Curioso. En las primeras bocanadas no noto tan presente la latakia. Se presentan inmediatamente los orientales llevándola en volandas, sin dejarla dar ni un paso delante de ellos. Se presenta todo mezclado, más dulce, mucho más dulce y suave todo. Realmente esta Armellini se lleva muy bien con los orientales, los sube al podio de lo sublime.
La latakia no se anula, se funde con la alegría de los orientales desde el principio de la carga. A media carga el oriental y la latakia no sólo se han casado si no que ya han tenido descendencia, es una prole alegre y bulliciosa pero muy bien educada, se nota que ha estado alimentada con cariño y buenas maneras.

Se mantiene así hasta el final. Quizás se haya incrementado la dulzura (ojo! No hablo en ningún momento de chupachups, que quede claro!)
Ceniza blanco-grisácea, Quema muy bien, no ha necesitado reencendidos con un normal trabajo de atacador, al igualar la superficie con rotación y soplido suave por la boquilla la ceniza se va con el humo fácilmente. No me ha calentado especialmente la cazoleta, lo justo y normal teniendo en cuenta que no he hecho una fumada ‘de competición' No me ha dejado ningún grumo pegado a la cazoleta al vaciarla golpeando sobre la palma de la mano.

Conclusiones:
El vestido que uno lleve no influye para nada... :o)
Mucho mejor en brezo (mi agradecimiento a la pipa, está claro que le van las mezclas orientales)
El dulzor general me hace pensar que es una muy buena opción para el inevitable salto al lado oscuro, un tránsito perfecto desde los aromáticos, una buena iniciación hacia los latakiados.

Lástima que sea ya tan tarde si no me encendería otra. Con la de brezo han sido 45 y pico minutos de muy buena sensación, de agradable disfrute que no me ha saturado en absoluto.

Un oriental-latakiado de cuerpo suave-medio muy alegre. 8,75 sobre 10.

 

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