La marca lo publicita así: “ A classic English blend of
exceptional spicyness. Produced in the traditional method from cured
Virginia and Oriental tobaccos with a haracteristic aromatic pinch
of Latakia spice tobacco. Character: medium-bodied English mixture ”
Que más o menos en la lengua de Delibes se leería así: “Una
clásica mezcla inglesa de especias excepcionales. Producida con el tradicional
método de virginias curados con tabacos orientales con el característico
aroma de un pellizco de latakia”
Quizás me dispongo a hacer una herejía, no se.
Quiero hacer la cata en dos pipas al mismo tiempo, bueno una inmediatemente después
de la otra. Una espuma de mar (IMP) y una de brezo (Mauro
Armellini “Cometa”).
La espuma de mar porqué dicen los entendidos que
los tabacos hay que probarlos en ellas, la Armellini porqué es
la pipa que tengo dedicada casi en exclusividad al Sam's Flake de Samuel
Gawith ya que es la pipa donde ese tabaco se me presenta más pleno
y sabroso. Entiendo que esa pipa da muy buenos resultados con las mezclas
con orientales.
Hace un par de horas que he cenado, llevo más de media hora bebiendo agua
fria para limpiar la boca y mis papilas gustativas. Visto camisa a cuadros y
pantalón tejano con… bueno, eso no creo que influya mucho… :o)
Llevo una lata fumada en las dos últimas semanas. Hacía tiempo
que no lo compraba.
Me dispongo a abrir una lata nueva, 20 céntimos por la ranura y shiffffffffff.
Abro la magdalena, saco el cartón y meto mi nariz dentro…
Huele a latakia! Cosa curiosa ya que el recuerdo que tengo de las veces que lo
he fumado es que la latakia no es aplastante, pero ahora que estoy concentrado
en el olor si, huele básicamente a latakia. Me concentro en oler… tiene
que oler a algo más… a higos, a frutos secos, a pasas… Nada. Me sale humo
por las orejas de tanto exprimir mi cerebro en interpretar olores pero no huele
a pasas ni a esas sutilezas que notan los que hacen buenas catas. Decididamente
mi nariz no es muy fina, mi futuro como sabueso se esfuma en mi mente. Huele
a algo sutilmente dulce, pueden ser los virginias, quizás los orientales… la
latakia, pese a dominar el olor me huele muy bien, muy dulce, no tiene ese olor
tan profundo tan aplastante e incluso desagradable que noto en otras mezclas.
No es caca de camello, es incienso, es madera perfumada y quemada… es un olor
muy agradable, sutilmente dulce.
La humedad perfecta, en su punto justo.
Como un perro de Paulov cualquiera empiezo a salivar y relamerme con ansias de
encenderlo.
El aspecto es agradable. Presenta un corte en “ribon” medio tirando a fino. Tonos
muy claros contrastan con el casi negro de la latakia. He hecho una foto con
macro. Una imagen mejor que mil palabras, que cada uno decida la gama de colores
que ve.

Me distraigo un rato para dejar reposar mi nariz, agotada
por el esfuerzo olfativo.
Vamos a por la carga. Pipa de espuma de mar. Lo froto un poco con las palmas
de las manos, una sola pasada. Bien, sin problemas de carga. Como tiene la hebra
medio fina hay que apretarlo un poco. La segunda cerilla obligada, se levanta
mucho, atacado y reencendido.
Cierro los ojos y me concentro en pasar el humo de la boca a la nariz. Noto la
latakia, suave, no aplastante, dulce… me produce la típica sensación
que siempre me da, como si me “barnizara” el paladar… me lo impregna de un sutil
sabor ligeramente y suavemente picante que lo recubre todo en un instante. Es
una muy buena latakia siria, la chipriota la noto siempre muy acre, muy fuerte,
en cambio esta es suave, sutil, ligeramente dulce…
Tras varias ‘pitadas' va haciéndose muy presente el oriental, dulce, alegre,
elegante… señorial, tranquilo, sabroso muy sabroso. El virginia seguro
que está, lo pone en la tapa… pero no lo se identificar ya que todo empieza
a mezclarse muy pronto. Ya no identifico tanto la latakia de las caladas del
encendido, ya se ha juntado todo, es un sabor pleno, armónico, nuevo,
total. Placentero, suave y notablemente agradable. El milagro de la alquimia
ha hecho que unos tabacos tan diferenciados en el aspecto ocular y tan predominante
uno en el olfativo se hayan fundido en un todo brillante, alegre, sutilmente
dulce, suave y sabroso.
He llegado justo a media cazoleta, no ha perdido nada, al contrario, ha ido ganando
en alegría, en equilibrio. Apago la espuma.
Me aclaro la boca con agua. También la nariz, aspiro agua por cada fosa
y la expulso –suelo hacerlo a menudo ya que tiene tendencia a taponarse–
la quiero preparada para la nueva cata. Espero un rato, 15 minutos.
Vamos a por la Armellini. Cargo de la misma manera. Cerilla, atacador y cerilla.
Curioso. En las primeras bocanadas no noto tan presente la latakia. Se presentan
inmediatamente los orientales llevándola en volandas, sin dejarla dar
ni un paso delante de ellos. Se presenta todo mezclado, más dulce, mucho
más dulce y suave todo. Realmente esta Armellini se lleva muy bien con
los orientales, los sube al podio de lo sublime.
La latakia no se anula, se funde con la alegría de los orientales desde
el principio de la carga. A media carga el oriental y la latakia no sólo
se han casado si no que ya han tenido descendencia, es una prole alegre y bulliciosa
pero muy bien educada, se nota que ha estado alimentada con cariño y buenas
maneras.
Se mantiene así hasta el final. Quizás se haya incrementado la
dulzura (ojo! No hablo en ningún momento de chupachups, que quede claro!)
Ceniza blanco-grisácea, Quema muy bien, no ha necesitado reencendidos
con un normal trabajo de atacador, al igualar la superficie con rotación
y soplido suave por la boquilla la ceniza se va con el humo fácilmente.
No me ha calentado especialmente la cazoleta, lo justo y normal teniendo en cuenta
que no he hecho una fumada ‘de competición' No me ha dejado ningún
grumo pegado a la cazoleta al vaciarla golpeando sobre la palma de la mano.
Conclusiones:
El vestido que uno lleve no influye para nada... :o)
Mucho mejor en brezo (mi agradecimiento a la pipa, está claro que le van
las mezclas orientales)
El dulzor general me hace pensar que es una muy buena opción para el inevitable
salto al lado oscuro, un tránsito perfecto desde los aromáticos,
una buena iniciación hacia los latakiados.
Lástima que sea ya tan tarde si no me encendería otra. Con la de
brezo han sido 45 y pico minutos de muy buena sensación, de agradable
disfrute que no me ha saturado en absoluto.
Un oriental-latakiado de cuerpo suave-medio
muy alegre. 8,75 sobre 10.